<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/plusone.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar.g?targetBlogID\x3d8621533\x26blogName\x3d%C2%BFPara+qu%C3%A9+el+mundo+real+si+ya+existe+...\x26publishMode\x3dPUBLISH_MODE_BLOGSPOT\x26navbarType\x3dSILVER\x26layoutType\x3dCLASSIC\x26searchRoot\x3dhttp://pragmata.blogspot.com/search\x26blogLocale\x3des_ES\x26v\x3d2\x26homepageUrl\x3dhttp://pragmata.blogspot.com/\x26vt\x3d2811880380501966734', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

11.10.04

¿El imperio contraataca?

Después de una larga espera, ya se comercializan las tres primeras entregas de La guerra de las galaxias. La verdad es que no hace falta ser un admirador de George Lucas (yo no lo soy) para darse cuenta que deben ser un hito en la historia del cine.

Hasta ahí todo perfecto, pero hay un pequeño detalle que me ha dejado muy sorprendido. Las películas están provistas de un sistema que deja inutilizables las consolas Xbox de Microsoft, pero no a todas, sino aquellas que han sido modificadas por los usuarios para que puedan usar copias de juegos no autorizados por su fabricante (más información aquí).

Ni tengo una consola Xbox, ni he tenido en mis manos La guerra de las galaxias en DVD. Al parecer el disco de contenidos extras actualiza la consola sin el consentimiento del usuario (y su posible propietario). A modo de conjetura, entiendo que con la «actualización» la consola no queda físicamente dañada, pero la inutilización sólo la puede solucionar el fabricante de la consola (porque sólo él conoce los códigos de la máquina, habitualmente protegido por secreto comercial).

Con la legislación vigente en Estados Unidos y en Europa, llevar a arreglar la consola supondría admitir un delito tipificado, a saber, haber burlado un sistema de protección informático (sección tercera del artículo 270 del Código Penal español). Y si los juegos de consola son programas de ordenador, no habría derecho de copia privada que valga.

Pero la cuestión es mucho más grave. Por mucho que la consola esté modificada de modo ilegítimo, esto no puede ser la ley de la selva. No sé si habrá alguna denuncia contra la distribuidora del DVD, pero deberían publicar una actualización que devuelva la funcionalidad a la consola. Nadie tiene derecho a destruir la propiedad ajena. Incluso por robar un libro en una librería (y la consola no es propiedad, ni de Microsoft, ni de la distribuidora de Lucas), no existe derecho a cortarle la mano o goplear a nadie.

Desde luego, después de esta noticia, ya sé seguro que no compraré ninguna Xbox ni mucho menos la trilogía de Lucas. No podria haber peor regalo.

Si las ventas bajan, no es la «piratería», es que los productos son una porquería.