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24.3.07

¿Nos quieren controlar? Pues nos vamos

No voy a negar que el alojamiento de esta bitácora ha funcionado bien (siempre se puede mejorar) durante el tiempo que la he usado (que han sido un par de años, si no recuerdo mal). Pero con la mejora del alojamiento, es necesario registrarse con una cuenta de GMail. Y la verdad, no gracias. Por dos motivos: que no quiero abrir una cuenta y que no quiero que me controlen (Google se parece en algunas cosas al Big Brother del que hablaba Orwell en 1984).

Cuando he entrado hoy en mi bitácora, me han advertido de que será la última vez que pueda hacerlo sin tener una cuenta GMail. Pues va a ser que sea la última vez que entre. Desde ahora ¿Para qué el mundo real si ya existe internet?, tiene nuevo sitio. No sé si podré exportar las entradas de esta bitácora (no sólo las publicadas, sino también las que no lo están). Me temo que es muy probable que se pierdan los comentarios. Y después de ver las posibilidades de importación en el nuevo alojamiento, me temo que no funcionan con la versión de la bitácora que no necesita una cuenta de GMail. Pero mi decisión es firme, me voy porque me están echando.

Gracias por lo servido y una pena que los modales finales sean tan bruscos.

Que las palabras no se las lleve el viento

Últimamente no he podido escribir mucho en esta bitácora por diferentes motivos (de los cuales uno, pero no el primero, será el desorden o la pereza). Y sinceramente no recuerdo si he escrito mucho sobre «protecciones digitales», más que mencionándolas, analizando todas las implicaciones que tienen. Resumiendo muy brevemente, son la peor regulación de derechos de autor que tenemos en este momento y se introducen el 20 de diciembre de 1996 en dos acuerdos de la OMPI (WIPO Copyright Treaty y WIPO Performances and Phonograms Treaty), que directiva europea 2001/29 y que están en la Ley 23/2006, que es la última modificación de nuestra Ley de Propiedad Intelectual.

Pues bien, el pasado 6 de febrero, Steve Jobs (presidente de Apple y miembro del consejo de dirección de Disney), se descolgó con unos Thoughts on Music, en el que precisamente aborda las «protecciones digitales». Entre las afirmaciones destaca:

Imagine a world where every online store sells DRM-free music encoded in open licensable formats. In such a world, any player can play music purchased from any store, and any store can sell music which is playable on all players. This is clearly the best alternative for consumers, and Apple would embrace it in a heartbeat. If the big four music companies would license Apple their music without the requirement that it be protected with a DRM, we would switch to selling only DRM-free music on our iTunes store.

Bueno, pues vamos a hacer que esto no se quede en bonitas palabras que no sirvan para nada, Defective By Design le dirige una carta a Steve Jobs con los siguientes puntos sobre su tienda de venta de música en la red, iTunes.

  1. Elimine las «protecciones digitales» para aquellos artistas que no las quieran en su música. Eso viene siendo de los artistas independientes, esto es, los que no tienen discográfica con EMI, Warner, Universal o Sony.

  2. No tenemos que limitarnos a la música, elimine también las «protecciones digitales» en los vídeos. Y ya que está en el consejo de dirección de Disney, que empiece dando ejemplo.

  3. Posiciónese públicamente y financie una campaña contra la legislación que legitima las protecciones digitales (la Digital Millenium Copyright Act en el caso de Estados Unidos).

Una última cuestión: cuantas más firmas tenga esa carta abierta a Jobs, más fuerza tendrá lo que en ella se dice. Firmarla está en nuestras manos.